26 de agosto de 2026 · Dr. Honorio Labaronnie
Aumento mamario en Buenos Aires: implantes, técnicas y recuperación
Guía validada por el Dr. Honorio Labaronnie: qué opciones existen para un aumento mamario, cómo se elige el implante, el enfoque mínimamente invasivo PRESERVE, dónde quedan las cicatrices, cómo es la recuperación real y qué pasa con la lactancia.
El aumento mamario es una de las cirugías plásticas más solicitadas y también una de las que genera más dudas antes de tomar una decisión.
No se trata simplemente de “colocar implantes”. Hay diferentes decisiones que deben analizarse: el tipo y tamaño del implante, la vía de colocación, el lugar donde se ubica y, sobre todo, qué resultado es posible obtener de acuerdo con las características de cada paciente.
En este artículo respondemos algunas de las preguntas más frecuentes que recibimos en el consultorio: qué implante puede ser más adecuado, dónde queda la cicatriz, si es posible amamantar después de la cirugía, cuánto dura la recuperación y cómo se define el presupuesto. El objetivo es que llegues a la consulta con información clara y con las preguntas correctas.
Esta información no reemplaza una evaluación médica. Cada cuerpo, cada anatomía y cada objetivo son diferentes, y la mejor decisión se toma junto con el cirujano después de una evaluación personalizada.
¿Qué es el aumento mamario?
El aumento mamario, también llamado mamoplastia de aumento, es una cirugía destinada a aumentar el volumen y mejorar la forma de las mamas.
Puede realizarse principalmente de dos maneras: mediante implantes mamarios o utilizando grasa de la propia paciente, mediante una técnica denominada lipotransferencia mamaria. Los implantes mamarios son la opción más frecuente y permiten obtener un aumento de volumen más predecible. La lipotransferencia utiliza grasa obtenida de otra zona del cuerpo para aumentar o mejorar determinadas áreas de la mama; puede ser especialmente útil para aportar volumen en zonas específicas, como el escote, o en determinados procedimientos reconstructivos.
En algunas pacientes, el aumento mamario se combina con una elevación de las mamas, llamada mastopexia. Esto puede ser necesario cuando, además de haber perdido volumen, la mama presenta un descenso importante, algo frecuente después de los embarazos, la lactancia o los cambios significativos de peso.
No existe un procedimiento “mejor” para todas las pacientes. La técnica adecuada depende de tu anatomía, de la cantidad y calidad de los tejidos disponibles y del resultado que buscás.
¿Soy candidata para un aumento mamario?
En general, el aumento mamario puede ser una buena opción cuando buscás aumentar el volumen, mejorar la forma o corregir determinadas diferencias entre las mamas, siempre que tengas expectativas realistas y tu desarrollo mamario esté completo.
Hay situaciones que requieren una evaluación más detallada. Por ejemplo, cuando existe un descenso importante de la mama, un implante por sí solo puede no ser suficiente y puede ser necesario realizar también una elevación. Si estás planeando un embarazo próximamente, también es conveniente conversarlo durante la consulta: el embarazo y la lactancia pueden modificar el volumen, la forma y la posición de las mamas, independientemente de que tengas o no implantes.
El objetivo de la consulta es evaluar tu situación particular y determinar qué alternativa puede ofrecerte el resultado más adecuado.
Tipos de implantes mamarios
Antes de elegir un implante es importante conocer las principales variables.
Forma
Los implantes redondos suelen aportar mayor plenitud y proyección en la zona superior de la mama, especialmente en el escote. Los implantes anatómicos, también llamados “en forma de gota”, presentan una distribución diferente del volumen y pueden ofrecer un perfil más natural en determinados casos.
Relleno
Actualmente, los implantes más utilizados son los rellenos con gel de silicona cohesivo, diseñado para mantener su forma y ofrecer una sensación natural al tacto.
Perfil
Los implantes también tienen diferentes perfiles, que determinan cuánto proyectan la mama hacia adelante en relación con su base.
Por eso, elegir un implante no consiste simplemente en decidir “qué tamaño quiero”. La elección se realiza teniendo en cuenta la contextura de la paciente, el ancho de la mama, el tejido disponible, las características de la piel y, fundamentalmente, el resultado que se busca obtener. No existe un implante “mejor” en términos generales: existe un implante más adecuado para cada paciente.
Aumento mamario mínimamente invasivo: el concepto PRESERVE
En los últimos años, el aumento mamario también ha evolucionado hacia un concepto quirúrgico diferente: hacer lo necesario para conseguir un resultado natural, pero intentando preservar al máximo la anatomía y los tejidos de la paciente. Esta filosofía busca alejarse de la idea de que una cirugía de aumento mamario consiste simplemente en colocar un implante.
El objetivo es planificar una cirugía que respete las características de cada mama, reduzca la agresión sobre los tejidos y permita una recuperación más rápida y confortable. Dentro de esta evolución se encuentra el concepto PRESERVE, desarrollado para los implantes Motiva, que propone un abordaje orientado a la preservación de los tejidos y de la anatomía mamaria.
¿Qué significa preservar?
Preservar significa, siempre que la anatomía de la paciente lo permita, intervenir sobre los tejidos lo menos posible y conservar las estructuras naturales de la mama. Esto implica prestar especial atención a aspectos como la vía de acceso, el tamaño y las características del implante, el plano donde se colocará y la forma en que se manipulan los tejidos durante la cirugía. La elección del implante deja de ser una decisión aislada: forma parte de una planificación integral cuyo objetivo es conseguir una mama armónica, natural y proporcionada al cuerpo de cada paciente.
Menos invasión, cuando es posible
Una cirugía mínimamente invasiva no significa simplemente realizar una incisión pequeña. Significa intentar reducir la agresión quirúrgica sobre los tejidos, respetando la anatomía y evitando maniobras innecesarias. En pacientes seleccionadas, este enfoque puede contribuir a disminuir el trauma quirúrgico y favorecer una recuperación más rápida. Por eso, el concepto PRESERVE no debe entenderse como una técnica idéntica para todas las pacientes: la forma de aplicarlo depende de la anatomía, las características de la mama, el implante elegido y el resultado que se busca conseguir.
Recuperación más rápida
Uno de los objetivos de este enfoque es favorecer una recuperación más rápida y confortable. Cuando la cirugía puede realizarse respetando los tejidos y reduciendo la agresión quirúrgica, muchas pacientes pueden experimentar menos molestias y reincorporarse antes a sus actividades habituales. Sin embargo, los tiempos de recuperación no son iguales para todas: dependen de la técnica utilizada, de las características de cada paciente y de la evolución individual.
¿Y el resultado?
El objetivo no es solamente recuperarse más rápido. La prioridad sigue siendo conseguir un resultado natural, armónico y estable, respetando las proporciones del cuerpo. Un buen aumento mamario no debería estar definido únicamente por el tamaño del implante: el resultado debe considerar la forma de la mama, el ancho del tórax, la cantidad de tejido disponible, la calidad de la piel y las expectativas de la paciente.
Por eso, el concepto PRESERVE puede resumirse en una idea: buscar el resultado que la paciente desea, preservando todo lo posible la anatomía natural y utilizando una cirugía lo menos invasiva posible para conseguirlo. En la consulta, el Dr. Honorio Labaronnie evalúa si este enfoque es adecuado para cada paciente y qué tipo de implante, vía de acceso y técnica permiten obtener el mejor equilibrio entre resultado, naturalidad, preservación y recuperación.
Vías de colocación: ¿dónde queda la cicatriz?
Una de las preguntas más frecuentes antes de una cirugía de aumento mamario es dónde quedará la cicatriz. Las dos vías de acceso más habituales son:
- Surco submamario: la incisión se realiza en el pliegue natural que se encuentra debajo de la mama. Con el tiempo, la cicatriz suele quedar disimulada dentro de ese pliegue.
- Periareolar: la incisión se realiza en el límite entre la areola y la piel de la mama, aprovechando la diferencia natural de color para disimular la cicatriz.
La elección de la vía depende de las características de cada paciente, del implante elegido y de la técnica quirúrgica. El implante también puede colocarse en diferentes planos en relación con el músculo pectoral; esta decisión es técnica y se define de acuerdo con la anatomía y los tejidos disponibles. En todos los casos, las cicatrices se planifican buscando que queden lo más disimuladas posible. Su aspecto evoluciona con el tiempo y, en general, tienden a aclararse y hacerse menos visibles.
¿Cómo es el procedimiento?
La cirugía se realiza en un quirófano habilitado, con la participación de un anestesiólogo. Según las características de cada paciente y la técnica utilizada, puede realizarse con anestesia general u otra modalidad anestésica indicada por el equipo médico. La intervención suele durar aproximadamente una hora, aunque el tiempo puede variar según cada caso.
El procedimiento incluye la marcación previa, la realización de la incisión, la colocación del implante por la vía elegida y el cierre de la piel. Habitualmente se utilizan suturas absorbibles, por lo que no es necesario retirar puntos; en determinados casos, la piel puede complementarse con un adhesivo quirúrgico.
El aumento mamario suele realizarse de forma ambulatoria, es decir, sin necesidad de permanecer internada durante la noche. Después de la cirugía, la paciente permanece unas horas en recuperación, donde se controla su evolución y la tolerancia a líquidos y alimentos antes del alta. Al retirarse, utiliza un corpiño postoperatorio especialmente indicado para esta etapa.
Como en cualquier cirugía, existen riesgos y posibles complicaciones. Estos aspectos son explicados en detalle durante la consulta antes de tomar la decisión de realizar el procedimiento.
Recuperación día a día
Cada paciente evoluciona de manera diferente, por lo que los tiempos son orientativos.
Primeros días
Se recomienda reposo relativo en casa. Es habitual sentir molestias, tensión o sensación de opresión en el pecho, que suelen controlarse con la medicación indicada. Durante este período se utiliza el corpiño postoperatorio según las indicaciones del cirujano. Progresivamente se pueden retomar actividades livianas y tareas que no impliquen esfuerzo físico. Es importante evitar levantar peso, realizar movimientos bruscos con los brazos o hacer actividad física intensa hasta recibir autorización médica.
Semanas 2 a 4
La mayoría de las pacientes puede retomar progresivamente buena parte de su rutina habitual, siempre respetando las indicaciones recibidas. Las actividades físicas se incorporan de manera gradual.
Después del primer mes
La actividad física puede retomarse progresivamente, comenzando por ejercicios suaves y aumentando la intensidad de acuerdo con la evolución y la autorización del cirujano.
A partir del tercer mes
Los implantes continúan asentándose y la forma de las mamas se va definiendo. Las cicatrices también continúan evolucionando y, con el tiempo, suelen hacerse más claras y menos visibles. En muchas pacientes con trabajos de oficina, la vuelta a la actividad laboral puede producirse a los pocos días, dependiendo de la evolución y de las características del trabajo.
Aumento con implantes vs. aumento con grasa propia
Es una consulta cada vez más frecuente. Los implantes permiten conseguir aumentos de volumen mayores y más predecibles. La grasa propia, mediante lipotransferencia, puede ofrecer un resultado muy natural y tiene la ventaja de que permite retirar grasa de otra zona del cuerpo para utilizarla en la mama.
Sin embargo, el aumento que puede conseguirse con grasa suele ser más limitado. Además, una parte de la grasa transferida puede reabsorberse con el tiempo y es necesario contar con una cantidad suficiente de grasa disponible. No son procedimientos necesariamente excluyentes: en determinados casos pueden combinarse para obtener un resultado más completo. La elección depende del objetivo de la paciente, su anatomía y la cantidad de tejido disponible.
Embarazo, lactancia y aumento mamario
La posibilidad de amamantar después de una cirugía de aumento mamario es una de las dudas más frecuentes. En general, las técnicas habituales de aumento mamario buscan preservar las estructuras relacionadas con la lactancia, y muchas mujeres pueden amamantar después de la cirugía. Sin embargo, la capacidad de amamantar puede depender también de factores individuales y de la técnica utilizada.
Por otro lado, el embarazo y la lactancia pueden modificar la forma y el volumen de las mamas, independientemente de la presencia de implantes. Si estás pensando en quedar embarazada próximamente, es recomendable conversarlo durante la consulta para definir el momento más conveniente para realizar la cirugía.
¿Cuánto cuesta un aumento mamario en Buenos Aires?
La respuesta honesta es: depende de cada caso. El presupuesto se define durante la consulta, después de evaluar a la paciente y establecer un plan quirúrgico. Entre los factores que pueden influir se encuentran el tipo y la línea de implante elegidos, la técnica quirúrgica, el tiempo de quirófano y la necesidad de realizar procedimientos adicionales, como una elevación mamaria. También se considera el seguimiento y el plan postoperatorio.
No recomendamos decidir una cirugía únicamente a partir de un precio informado sin una evaluación previa. En la consulta se establece un plan integral y se entrega un presupuesto cerrado, con el detalle de los conceptos incluidos.
Cobertura de prepaga
La consulta de evaluación está disponible para pacientes con y sin cobertura. En cuanto a la cirugía, la cobertura depende del plan de salud y de las características de cada caso, por lo que debe confirmarse durante la consulta. Cuando la cirugía no está cubierta por la prepaga, el procedimiento puede realizarse de forma particular, de acuerdo con el presupuesto establecido.
Próximo paso
Si llegaste hasta acá, probablemente estés evaluando la posibilidad de realizarte un aumento mamario. El siguiente paso es realizar una consulta de evaluación. Durante la consulta, el Dr. Honorio Labaronnie escucha tus objetivos, analiza tus expectativas y realiza una evaluación física. A partir de esa evaluación, te explica qué opciones pueden ser adecuadas para tu caso: el tipo y tamaño de implante, la vía de colocación, el plano donde podría ubicarse y si es conveniente realizar únicamente un aumento o combinarlo con una elevación mamaria. Finalmente, se establece un plan quirúrgico y se entrega un presupuesto cerrado.
Podés agendar tu consulta por WhatsApp del consultorio, mediante el formulario de agenda online o personalmente en Av. Córdoba 1184, Piso 2 B, CABA.
Preguntas frecuentes
¿Qué implante es mejor: redondo o anatómico?
No existe un implante que sea mejor para todas las pacientes. Los implantes redondos suelen aportar mayor plenitud y proyección en la parte superior de la mama, mientras que los anatómicos tienen una distribución del volumen con forma de gota y pueden ofrecer un perfil más natural en determinados casos. La elección depende de tu anatomía, del tejido disponible y del resultado que buscás, y se define junto con el cirujano durante la consulta.
¿Dónde queda la cicatriz de un aumento mamario?
Las vías más frecuentes dejan la cicatriz en el surco debajo de la mama o en el borde de la areola. La ubicación se elige de acuerdo con las características de cada paciente y buscando que la cicatriz quede lo más disimulada posible. Con el tiempo, las cicatrices suelen aclararse y hacerse menos visibles.
¿Los implantes hay que cambiarlos cada cierto tiempo?
Los implantes mamarios actuales no tienen una fecha de vencimiento fija ni requieren un recambio programado de rutina. Esto no significa que sean dispositivos para toda la vida. Se recomiendan controles periódicos y, si aparece alguna complicación, algún cambio significativo o si la paciente desea modificar el resultado, puede ser necesario evaluar un recambio. La indicación depende de cada caso.
¿Puedo amamantar después de un aumento mamario?
En general, las técnicas habituales buscan preservar la capacidad de lactancia y muchas mujeres pueden amamantar después de la cirugía. Sin embargo, la posibilidad de amamantar depende también de factores individuales y de la técnica utilizada. Es un aspecto que puede conversarse específicamente durante la consulta.
¿Se puede combinar el aumento con una elevación si tengo las mamas caídas?
Sí. Cuando además de una pérdida de volumen existe un descenso de la mama, puede ser conveniente combinar el aumento con una elevación mamaria, también llamada mastopexia. El Dr. evalúa si en tu caso es suficiente colocar un implante o si es necesario realizar ambas técnicas.
¿Cuánto dura la recuperación?
La vuelta a las actividades livianas suele producirse en pocos días, aunque depende de cada paciente y del tipo de actividad laboral. La actividad física se retoma progresivamente, generalmente después de las primeras semanas y siguiendo las indicaciones del cirujano. La forma de las mamas continúa evolucionando durante los primeros meses, a medida que los tejidos se adaptan y los implantes terminan de asentarse.
¿La prepaga cubre el aumento mamario?
Depende del plan de salud y de las características de cada caso, y debe confirmarse antes de realizar el procedimiento. La consulta de evaluación está disponible tanto para pacientes con cobertura como para pacientes particulares.
¿Tenés dudas sobre tu caso?
Agendá una consulta de evaluación personalizada con el Dr. Honorio.