
Otoplastia
Corrección de orejas prominentes o asimétricas.
Cirugía para remodelar las orejas, corrigiendo su forma, tamaño o posición.
Cuidados pre y postoperatorios
Post
Procedimiento ambulatorio de aproximadamente 2 horas con sedación y anestesia local, o a veces anestesia general.
Las orejas estarán vendadas para protegerlas inmediatamente después de la cirugía.
Se utilizan suturas para cerrar las incisiones que se retiran en 7 días.
Lo que más nos preguntan
Al cabo de cuatro semanas podrá comenzar con ejercicios livianos y podrá reanudar los deportes de contacto. No obstante, el período de recuperación de cada paciente es único y depende de sus propias circunstancias.
La intervención puede realizarse en un sanatorio o en un centro quirúrgico ambulatorio. Normalmente, la otoplastia es un procedimiento ambulatorio. Eso significa que no necesitará pasar la noche en un sanatorio.
Quedará una pequeña cicatriz detrás de la oreja después de la cirugía, pero irá desapareciendo con el tiempo.
No se pierde la audición.
Luego de los 5 años las orejas ya se han desarrollado completamente. Si bien se realiza a una mayor edad, muchos sienten que, si se realiza cuando el paciente es más joven, ayudará a preservar la autoestima del niño puesto que los niños con orejas más prominentes en general reciben las burlas de sus pares.
Se colocará un vendaje alrededor de su cabeza para ayudar a la cicatrización y para evitar cualquier perturbación de un agente externo. Después de unos días se las reemplazará con un vendaje mucho más liviano, similar a una vincha para el pelo. Tendrá que utilizar este vendaje por las noches durante unas cuatro semanas después de la cirugía.
La otoplastia presenta varios riesgos que incluyen: cicatrices permanentes aunque ocultas detrás de las orejas o dentro de los pliegues; asimetría (las orejas son parecidas pero no iguales, la simetría perfecta no existe); cambios en la sensación de la piel que pueden afectar temporalmente o en raras ocasiones permanentemente el área; problemas con puntos de sutura que pueden causar inflamación y requerir cirugía adicional. Como cualquier cirugía mayor, presenta riesgo de sangrado e infección.
Dado que la otoplastia es un procedimiento electivo, normalmente no está cubierto por las compañías de seguro de salud.