
Reducción Mamaria
Reducción del tamaño del busto para mayor comodidad y estética.
La reducción mamaria es una cirugía que realizamos frecuentemente y que puede mejorar mucho tanto la estética como el bienestar físico (dolor de espalda, hombros, irritación de piel, etc.)
Antes de la cirugía
Estudios prequirúrgicos
Análisis de sangre, electrocardiograma y evaluación cardiológica.
Ayuno de 8 horas
No ingerir alimentos ni líquidos 8 horas antes de la cirugía.
Suspender anticoagulantes
Suspender aspirina y anticoagulantes 10 días antes (consultar con médico).
No fumar
Suspender tabaco al menos 2 semanas antes y después de la cirugía.
Acompañante
Asistir con un acompañante adulto el día de la cirugía.
Cuidados pre y postoperatorios
Post
Control del dolor
La mayoría de las molestias se controlan bien con analgésicos comunes.
Sin drenajes ni puntos
No se dejan tubos de drenaje ni tampoco hay que sacar puntos porque son reabsorbibles.
Uso de sostén
Hay que utilizar un sostén por unos días.
Reposo relativo
No es necesario estar en cama, pero es recomendable descansar 2 a 3 días antes de retomar la actividad habitual y laboral.
Higiene personal
Puede bañarse al día siguiente de la cirugía y conducir un automóvil.
Inflamación normal
Es normal tener una sensación de inflamación durante las primeras semanas.
Drenaje linfático manual
El drenaje linfático manual mejora los síntomas y acelera la recuperación.
Actividad física
Después del mes de operada puede hacer actividad física de cualquier tipo.
Controles médicos
Se realizan controles en consultorio hasta el alta médica definitiva alrededor del mes postoperatorio.
Lo que más nos preguntan
La cirugía no es dolorosa. El anestesiólogo por medio de la anestesia general utiliza medicación contra el dolor, además se colocan anestésicos locales de larga duración y el paciente toma analgésicos comunes para minimizar las molestias postoperatorias.
La reducción mamaria deja cicatrices permanentes, aunque se disimulan bajo la ropa interior o el bikini. Con el tiempo, las cicatrices irán notándose menos. Los problemas de cicatrización son más frecuentes en fumadores.
La mayoría de las molestias se controlan bien con analgésicos comunes. No se dejan tubos de drenaje ni tampoco hay que sacar puntos porque son reabsorbibles. Hay que utilizar un sostén por unos días. No es necesario estar en cama, pero es recomendable descansar 2 a 3 días antes de retomar la actividad habitual y laboral. Puede bañarse al día siguiente de la cirugía y conducir un automóvil. Es normal tener una sensación de inflamación durante las primeras semanas. El drenaje linfático manual mejora los síntomas y acelera la recuperación. Después del mes de operada puede hacer actividad física de cualquier tipo.
El nivel de riesgo varía de acuerdo con la técnica quirúrgica utilizada para la mamoplastia de reducción. Generalmente se conserva bien la sensibilidad. En algunos casos, la pérdida de la sensación puede ser temporal, y menos frecuente hay casos de pérdida permanente.
Por lo general la función es bien conservada, aunque la posibilidad de perder la capacidad de amamantar existe, y depende del grado de reducción mamaria que se realice.
Una reducción de mamas a menudo se puede combinar con otras operaciones siempre que la combinación de las operaciones se pueda realizar en un período de tiempo razonable. Usualmente se combinan las cirugías de mamas con las del contorno corporal, pero cualquier combinación es posible.
REDUCCIÓN VERTICAL: Deja una cicatriz periareolar y vertical. Permite la extracción de una cantidad pequeña a moderada de tejido creando una mama más alta y más pequeña. La ventaja es que solo utiliza una incisión vertical y no hay cicatriz transversal en el pliegue submamario. REDUCCIÓN EN ANCLA (En patrón de Weiss, en t invertida): Las cicatrices son similares a la reducción vertical con la adición de la cicatriz transversal en el pliegue inframamario. Permite un mayor acceso a más tejido mamario y es capaz de eliminar más tejido en mamas muy grandes.
Una vez realizada la cirugía de reducción, las mamas permanecerán siempre más pequeñas. Sin embargo, las pacientes que aumentan de peso, quedan embarazadas o toman hormonas después de las reducciones mamarias pueden notar un incremento en el tamaño debido a un aumento natural en el tejido mamario. Además, los efectos de la edad y la gravedad pueden hacer que las mamas se caigan con el tiempo.
La cirugía es un procedimiento seguro y eficaz para aliviar el dolor del cuello y la espalda. En la mayoría de los casos, se recomienda que las adolescentes esperen hasta terminar su desarrollo. Sin embargo, cuando los síntomas hacen difícil realizar las actividades cotidianas o interfieren con la calidad de vida, se puede proseguir con la reducción de las mamas aunque no haya terminado el desarrollo. En ese caso existe la posibilidad de requerir una segunda operación más adelante.